Neurociencia y justicia transicional: temas de la Cátedra de la Paz

En el auditorio de la sede Cosmos se realizó este sábado la tercera jornada de la Cátedra de la Paz, que con el tema «el poder de la conversación en la construcción de paz», reunió a numerosos estudiantes y docentes de la Americana.

El evento fue presidido por Rocío Vásquez, decana de la facultad de Humanidades y Ciencias Sociales y tres conferencistas, el politólogo Andrés García Jiménez, el escritor Lucio Torres y el docente penalista Edwin Cortés.

“Ustedes van a ser pedagogos que van a poder realizar un trabajo muy bueno socializando  la esperanza de alcanzar la paz como anhelo de todos”, expresó García.

El politólogo además lideró un taller en el que se plantearon cuatro interrogantes: principal esperanza, principal mito, mayor temor y principal reto. En el desarrollo de este taller, a petición de García, los asistentes con los ojos cerrados representaron la paz y la guerra.

“Sobre la paz observo menos interpretaciones, mucha gente quieta que no sabe qué hacer, es más fácil interpretar un conflicto porque nuestra generación ha vivido siempre en guerra”, aseguró el politólogo.

En el evento, al que asistieron más de 200 personas, se analizó el conflicto colombiano que lleva más de 60 años y del cual el ciudadano del común solo tiene una referencia según su edad. Dependiendo de la edad que tienen conocen el conflicto por el evento que han vivido a lo largo de su vida. Por ejemplo, los jóvenes conocen desde el Caguán, los más adultos desde el bombardeo de Casa Verde.

Por otra parte el escritor Lucio Torres, presentó su libro ¿Adiós a la guerra? en el cual investiga porqué se matan los colombianos. Este es un libro escrito, según su autor, sin remordimientos y bajo la ideología de la Neurociencia.

“La Neurociencia puede ser fundamental para poner fin a nuestro conflicto armado por lo cual no se necesitarían 40 años en el posconflicto, como planteó el conferencista que me antecedió, sino que en un mes, un día, una hora, con solo un abrazo  a nuestros contradictores podríamos alcanzar la paz”, señaló Torres.

La neurociencia está cambiando la manera de comprender nuestras conductas especialmente cómo aprende, cómo guarda información el cerebro y cuáles son los procesos biológicos que facilitan el aprendizaje. Con su aporte podríamos entender por qué el colombiano ha resuelto tradicionalmente sus conflictos, grandes o pequeños, a través de la violencia.

Finalizando el evento el docente penalista Edwin Cortés explicó a los asistentes los tres modelos de justicia que existen para superar el conflicto. Esto ya es reconocido en la Constitución.

“El primer modelo es usar los códigos penal y de procedimiento penal para beneficiar a más de 8 millones de víctimas. El segundo modelo es la ley 975 pensada para los paramilitares, ley de alternatividad penal, pero con verdad, reparación y garantía de no repetición que ha destapado muchas fosas comunes y el tercer modelo es el que se establece en los acuerdos de La Habana, que establece una comisión de la verdad, e incluye a las Farc y otros actores armados: grupos ilegales y agentes estatales, que ya han sido vinculados en las 37 sentencias de justicia y paz”, indicó.

La facultad de Humanidades y Ciencias Sociales continuará adelantando estas jornadas que buscan difundir, socializar y multiplicar los puntos del acuerdo de paz de La Habana y promover espacios para un debate informado.

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